News

Pàgina 1 de 31  > >>

abr 20, 2017
Categoria: General
Penjat per: walhalla44
Breve ludografía de la campaña de Siria-Líbano, 1941
abr 10, 2017
Categoria: General
Penjat per: walhalla44
Nuevo artículo histórico
mar 19, 2017
Categoria: General
Penjat per: walhalla44
Nuevo artículo
Noticias
 

El verano de la Anarquía

por Enric Martí

 

Durruti era un hombre justo y si alguien dice que fue un asesino y un ladrón,
es un embustero y yo defenderé a mi amigo contra tales mentiras.

 

Jesús Arnal Pena, párroco y administrativo en la columna Durruti

Buenaventura Durruti

Nuestra guerra civil (1936-1939) es una fuente inagotable de polémicas tanto en lo político como en lo militar y en lo social. Analizaremos a continuación el perfil de uno de sus protagonistas, cuya trayectoria vital ha sido respetada por propios y extraños al margen de ideologías. Será su muerte el origen de una de las mayores polémicas cuyo fragor perdura en la actualidad.

La forja de un carisma

La única iglesia que ilumina es la que arde

B. Durruti

Nació en León el 14 de junio de 1896 en el seno de una familia anarquista. Hijo de Santiago Durruti y Anastasia Domingo, son ocho hermanos: Santiago, Buenaventura, Vicente, Platero, Benedicto, Pedro, Manuel y Rosa. Entra en el mundo laboral de niño: Talleres Fernández,  Albiñana y ferrocarriles del Norte.

A los 21 años ya es un destacado activista en las violentas huelgas de la época; por su carácter resolutivo es expulsado de la UGT. En 1918, con motivo de su implicación en un atentado frustrado a Alfonso XIII en Gijón, se exilia en Francia. En 1929 regresa, fijando su residencia   en Barcelona, en el barrio obrero del Clot, donde fundó “Los solidarios” célula anarquista que  opta por la acción directa: atracos a entidades bancarias y atentados contra políticos y empresarios. En mayo de 1924, cae acribillado Rogelio López, verdugo de la cárcel Modelo, y al año siguiente asaltó el banco  de Cataluña, por lo que es aconsejable buscar nuevos horizontes.

Con Francisco Ascaso embarcó hacía México (eso  sí, en primera clase) desde donde viaja a Chile, Argentina y Uruguay, cometiendo diversos asaltos a entidades bancarias. Ante el acoso  policial, deben regresar al viejo continente. Según la prensa argentina de la época “actuaban con absoluta tranquilidad y sangre fría”.

En Paris fundó la Librería Internacional y financió La enciclopedia anarquista; allí conoce a su compañera Emilienne Morin, con la que tendrá una hija, Colette, nacida el 4 de diciembre de 1931.

Regresa a España la víspera de la proclamación de la República, durante la cual tomará parte activa en los disturbios del Alto Llobregat por lo que es detenido, siendo puesto en libertad en marzo de 1934 tras una huelga general iniciada en Zaragoza. Antes de la guerra civil, Durruti ya había perdido a dos hermanos en la lucha obrera; el 18 de julio no le pillará  desprevenido en la ciudad condal, pues lo que se avecinaba era más que evidente excepto para los tibios y temerosos gobernantes republicanos, que hasta el final del conflicto creyeron posible un acuerdo pactado con los sublevados fascistas.

calle St. Joan de Malta, Barcelona

La calle San Juan de Malta de Barcelona, donde se encuentra la casa de Durruti durante su estancia en Barcelona (Foto del autor).

Los que fuimos a Madrid

“He sido un anarquista toda mi vida y ahora no pienso disciplinar a mi gente a garrotazos”

B. Durruti

El 18 de julio de 1936 en Barcelona Durruti, junto a los hermanos Ascaso, se multiplicó por la ciudad: no sólo bloqueó en  infinidad de combates urbanos a las columnas que trataban de converger en  la Plaza Cataluña, cuyo control a favor de la República es única y exclusivamente achacable a la Guardia Civil, la cual, al hacer acto de presencia y alinearse al lado de los gubernamentales, dejó patente que la causa de los sublevados estaba perdida de  momento. También asalta armerías, comisarías e incluso trenes. ¡En el actual cruce de Meridiana y  Marina encontrarán un convoy cargado de Tercerolas de un solo disparo del siglo XIX y   Winchesters, el arma predilecta del Far West!

Finalmente, el rebelde Goded se atrinchera con sus últimos incondicionales en las Atarazanas, frente al monumento a Colón situado al final de Las Ramblas. Durruti dirige el asalto desde la actual Nou de la Rambla, donde presenciará la muerte de su amigo Francisco Ascaso. Él mismo recibe una  herida leve en el pecho.

Los días siguientes los dedicará a organizar su columna en el  actual cuartel de Pedralbes (bautizado en la época como Bakunin) para marchar a tierras aragonesas.  Mientras tanto, las  fuerzas de la Generalitat  pierden un tiempo precioso en dimes y diremes. ¡Serán apodados Los mai sortim, los nunca salimos!

Durruti y sus milicianos

Durruti con sus milicianos.

La columna Durruti, estaba formada por unos 4.000 milicianos de lo más variopinto, que han sustituido la disciplina por la autodisciplina ¡Sic! Lo cual ocasionará que la sola aparición de un aeroplano fascista en la periferia de Caspe desorganice la formación más de 24 horas ¡Si es que los manuales de autoayuda….!

La columna Durruti

Avance de la Columna Durruti, verano de 1936.

Aún así, Caspe es ocupada al segundo día de lucha y junto a ella las poblaciones de Peñalva, Osera, Candasnos, Bujaraloz, donde se establece el puesto de mando de la columna. A principios de agosto, Durruti emprende una enérgica limpieza de elementos indeseables: prófugos de la cárcel Modelo y maleantes del Chino (El actual Raval), así como toda una plétora de prostitutas mimetizadas de milicianas. Autores de historia-ficción  como Ricardo de La Cierva (¡Franco, Franco, Franco!) afirman que el propio Durruti las ametralló en la estación de tren de Bujaraloz. La realidad es que simplemente unos y otros fueron retornados a Barcelona. Un detalle sin importancia: Bujaraloz ni ayer, ni hoy tiene estación de ferrocarril…

Renault FT17

Renault Ft17 de torre hexagonal con cañón (foto autor).

El frente quedó estabilizado y la imposibilidad de tomar Zaragoza será un hecho fehaciente. Ante la necesidad de socorrer Madrid con todo lo que se pueda, la columna se desplaza a la capital, al sector comprendido entre el parque del Oeste y la estación del Norte, la noche del 6 al 7 de noviembre de 1936.

El valiente pueblo madrileño anteriormente habían visto desfilar a las dos primeras brigadas internacionales  (XI y XII), llegadas a toda prisa de su base de Albacete y que con entusiasmo habían sido jaleadas al grito de ¡Vivan los  rusos! (en  realidad sus componentes eran: franceses, alemanes e italianos en su mayoría). Viendo que en la columna Durruti también hablaban una lengua extraña, pero que algo se les entendía, son jaleados  de inmediato al grito de ¡Vivan los polacos! He aquí el origen de ese mote, que algunos juzgan peyorativo,  pero que en realidad es honorífico: ¿Hay acaso algo más loable que ofrecer la propia vida en defensa de un pueblo hermano?

Al alba, los catalanes atacan con intención de recuperar un bloque de la Ciudad Universitaria: la planta es rápidamente ocupada por el rodillo libertario, pero en ese momento Durruti, desde su coche, vislumbra como los milicianos suben por las plantas del edificio, sin  asegurar las plantas recién conquistadas y los moros de las unidades de regulares ¡La España de la Cruzada tenía  como tropa de elite a mercenarios magrebíes! les seguían los pasos y no iban a tardar en coparlos en las plantas superiores. Desciende del vehículo y ordena a todo elemento disperso o simplemente escaqueado que acuda a reforzar a sus bravos camaradas. Al subir de nuevo al Packard, un único disparo resuena en el sector….

Una muerte, tres supuestos

”El ayer queda siempre superado por la marcha misma de la historia”

B. Durruti

A las 16:00 horas del 19 de noviembre de 1936, Durruti fu alcanzado con un certero disparo en el pecho. Trasladado en el mismo vehículo al Ritz, sede de las Milicias confederadas catalanas, es atendido por el doctor Moya Prats, quien de inmediato determina que no hay nada que hacer: el disparo es mortal de necesidad. Durruti fallece a las 04:00 de la madrugada del 20 de noviembre. Las circunstancias de su muerte, fueron y son objeto de polémica en el laberinto de un conflicto polémico hasta el apasionamiento.

Las causas y detonantes del fallecimiento podemos resumirlas en tres hipótesis, a saber:

La oficial del momento: fue alcanzado por un paco (francotirador) enemigo. Posteriores estudios balísticos han desmentido por completo esta versión, tanto por el ángulo de penetración del proyectil, como el hecho de que la chaqueta de cuero de Durruti ostentaba notorias quemaduras producidas por un disparo a quemarropa.

Otra teoría afirmaría que uno de los milicianos acuciados para acudir en auxilio de sus camaradas de primera línea, se toma a mal la reprimenda de Durruti, y, ofuscado, abre fuego sobre el anarcosindicalista. Ninguno de los testigos  presenciales respalda esta versión; a esto habría que añadir el carácter voluntario de los milicianos y el liderazgo carismático que ejercía Durruti sobre los mismos, rayano en la idolatría.

La tercera teoría: uno de sus acompañantes, por accidente o de forma premeditada, dispara en el momento que Durruti entraba de nuevo en el vehículo ¿Quién? descartemos al chófer y al mecánico por la mínima probabilidad de que fueran armados en un momento de tanta escasez de armas para la República. Nos quedan por tanto los dos escoltas armados con naranjeros (subfusiles) y nos centraremos con especial énfasis en uno: El sargento de artillería Manzana, campeón olímpico de tiro con pistola. El 19 de julio defendió el cuartel de las Atarazanas, pero momentos antes del asalto final desertó y se pasó a las filas anarquistas. En 1939, tras cruzar la frontera camino del exilio, la pista del sargento desapareció misteriosamente...

26ª División del Ejército Popular

Renunciaré a todo, salvo a la victoria

B. Durruti

La columna regresó al frente de Aragón aunque algunos elementos permanecerán en la zona Centro, alistados en unidades dónde ya figuraban otros catalanes, como en la XII División, que tuvo un destacado papel en la batalla de Guadalajara (1937). En esta división está encuadrado como oficial nada menos que Ramón Mercadé, célebre por asesinar en México a León Trostki a golpes de piolet (¡Chúpate esa, James Bond!) En sus largos años de presido jamás confesará su pertenencia al NKVD/KGB ni su origen catalán. Un compañero de batalla, irá a verlo a la cárcel al otro lado del charco, Mercadé no  pronunciará ni un lacónico hola,  el desilusionado visitante harto del mutismo abandonará la estancia y en el mismo marco de la puerta oirá a sus espaldas ¡A prende pel cul!
AA ligero
Antiaéreo ligero en el Ebro (Fayón). Foto del autor.

Con la dramática militarización de las milicias después de los “Fets de maig” se constituye con el núcleo de la columna, la 26ª División al mando de Ricardo Sanz el 28 de abril de 1937. Perteneciente al IX Cuerpo de ejército, cuenta con las brigadas mixtas 119, 120 y 121. Combatió en la batalla de Belchite, y en las postrimeras de la misma en el ataque en el sector de  Fuentes de Ebro. Durante la ofensiva franquista de Aragón (marzo 1938) tendrá una muy pobre actuación; tras la misma es emplazada en la cabeza de puente enemiga de Tremp (Lleida) donde  permanecerá hasta la ofensiva final contra Cataluña en la que defiende palmo a palmo el  terreno hasta quedar prácticamente deshecha, por lo que pasa a la reserva para su reorganización, pero en plena hecatombe, sólo le queda la alternativa de la retirada: Manresa, Vic, Berga, Ripoll. El 10 de febrero de 1939 cruzó la frontera francesa.

La fábrica de la Farinera, sede de la CNT

La Farinera, cuartel general de la CNT en el Norte de Barcelona (foto autor).

Legado libertario

“No confiéis nunca vuestro destino, ni la solución de vuestros problemas a los profesionales de la  política”

B. Durruti

A su muerte, Buenaventura dejó como toda herencia material lo siguiente: una muda de ropa, dos pistolas Astra, unos prismáticos y unas gafas de sol. Se simpatice o no con su ideario, un tanto cándido para los tiempos presentes, es de nobleza reconocer que su talla humana y pundonor moral no admiten parangón con nuestra clase política  actual, por eso nada mejor que citar las palabras de Mario Camús, a modo de colofón:

“En  España a veces la razón es derrotada, la fuerza puede partir el alma y el coraje no siempre encuentra recompensa...”

Durruti durante el avance sobre Zaragoza