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La División Azul, 1941-1943
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El Atlantis

Ein Reich, Sieben meere,  Zehn flaggen
(Un Imperio, siete mares, diez banderas)

por Enric Martí

Solemos asociar corsarios alemanes con las andanzas del Emden y compañía en el curso de la Gran Guerra. Sin embargo, durante la Segunda Guerra mundial el régimen nazi también armó en corso nueve navíos que hundieron o apresaron un total de 136 buques. Entre estos nueve destacará uno de ellos, tanto por el número de presas (22) como por la duración de su singladura (20 meses): nos referimos al Atlantis.

KM Atlantis German corsair WW2

El Atlantis

Botado bajo el nombre de Goldenfels por la sociedad alemana Hansa, con 7.800 toneladas de flete y una velocidad de crucero nada desdeñable, a comienzos  del conflicto será armado con seis cañones de 150 mm y un abundante número de piezas de inferior calibre, un hidroavión de reconocimiento, tubos lanzatorpedos,  una buena dotación de minas y todo lo necesario para camuflarlo en muy diversos tipos de mercantes de inofensiva apariencia.

B. Rogge skipper of the Atlantis

La tripulación de poco menos de 300 hombres estaba al mando de Bernhard Rogge, marino de  cuarenta años, dotado de un carisma indiscutible que le hará ser admirado por sus hombres e incluso por los cautivos apresados. En marzo de 1940 bajo la apariencia de un mercante soviético bordeará las costas de Noruega y desde allí alcanzará el Atlántico Norte para dirigirse raudo hacía el Sur y acosar a toda nave que doblase el cabo de Buena Esperanza.

 

Su primera presa será el Scientist; haciéndose pasar por el vapor japonés  Kasiie Maru, el Atlantis ordena ponerse al pairo a la tripulación del buque inglés, pero su telegrafista tuvo tiempo de radiar una señal  de alarma antes de que una salva  inutilice la estación. 77 tripulantes  son recogidos a bordo y tras ello el mercante es torpedeado.

Las autoridades británicas dan el aviso de la presencia del corsario alemán y este debe de cambiar de disfraz nuevamente: ahora es el Abberkerk de bandera holandesa. Bajo esta obtendrá su segunda víctima, el Tirrenia noruego, que utilizará como barco prisión con dotación de presa y que seguirá la singladura del corsario. En el mes siguiente las presas aumentarán a tres y en el siguiente serán cinco; no obstante, la mayoría de sus presas tienen tiempo de radiar mensajes de ayuda. Pero el buque alemán tiene órdenes de disparar primero y preguntar después lo que es motivo de sensibles bajas ente los mercantes.

A pesar de lo dicho el Atlantis dio cobijo a 1.000 tripulantes de 20 nacionalidades a los cuales se trato con el mayor respeto y suma educación; sus capitanes eran agasajados a menudo con múltiples regalos y presentes para consolar su pérdida. Los prisioneros tenían libre acceso a cubierta (menos con zafarrancho de combate), piscina y local de esparcimiento.

Tras un final de verano y principios de otoño seco de presas, en noviembre de 1940 apresó tres buques en apenas dos días: El Ole Jacob noruego,  el Teddy noruego y  el Automedon inglés. El año nuevo no traerá más que un buque por mes, hasta abril. Pesar de ello su efecto sobre el enemigo es reseñable: Alargamiento de rutas, travesías en zig-zag, sobre sueldos para enrolar  tripulaciones reticentes, oscurecimiento nocturno de faros y puertos.

HMS Devonshire RN cruiser WW2

El 10 de septiembre dará con su última y definitiva presa, el Silvaplana noruego. Dos meses, después el 21 de noviembre su hidroavión de reconocimiento se pierde, justo en la víspera que el submarino U-126 tenía previsto reabastecer de combustible al Atlantis. En mitad de tan delicada operación, aparece en la línea del horizonte el crucero HMS Devonshire (Capitán R. D. Oliver), sin pérdida de tiempo, el sumergible desaparece bajo las aguas, dejando a su comandante a bordo del Atlantis.

La única posibilidad del corsario era atraer al crucero con mensajes confusos y dilatorios y esperar que este se pusiera al alcance de los torpedos del U-boot en su razón comunico que su navío era el Polhyfemus británico, el capitán Oliver no tardo en informar al Almirantazgo, su respuesta, que se demoro por más de una hora, fue: ¡No! repetimos ¡No!

De inmediato, los cañones de 203mm abrieron fuego; a la tercera andanada, el Atlantis fue alcanzado de lleno. Rogge dio orden de activar las cargas de demolición y abandonar el barco. A las diez de la mañana el Atlantis se hundía mientras su tripulación aclamaba desde las lanchas, en una de ellas su capitán junto a su perro Ferry permanecía de pie y en silencio…

Una vez alejado el enemigo, el U-126 emergerá, remolcando las lanchas (6) y alojando a heridos en su interior y a más de una cincuentena en su cubierta con mantas y chalecos salvavidas; en caso de peligro tendrán que alcanzar a nado las lanchas. La tierra más cercana se encontraba a 1.500 kilómetros.

U-126 con los náufragos del Atlantis

El U-126 con los náufragos del Atlantis

Después de tres días de odisea, encontrarán al Python alemán, que será un breve refugio pues será a su vez echado a pique por el HMS Doresthire, volviendo así a su estado inicial. Auxiliados por submarinos italianos, los supervivientes del Atlantis logran alcanzar el puerto francés de Saint Nazaire, y desde allí por vía terrestre a Berlín, a donde llegarán el 2 de enero de 1942.

Rooge es ascendido a contralmirante, pero al saberse de su pocas simpatías por el régimen es delegado a puestos secundarios; en la inmediata postguerra residirá en Hamburgo trabajando como gerente en un empresa de productos quirúrgicos.

En la consecuente penuria de esos años en la Alemania del año cero, son frecuentes los envíos de todo tipo recibidos por el vicealmirante procedentes de las tripulaciones apresadas por el Atlantis, qué decir de sus propios hombres; que de forma unánime detestaban los desastres de la guerra pero aun así afirmaban en bloque y con orgullo: ¡No quisiera una nueva guerra, pero si así fuera, no tendría la menor objeción de ponerme de nuevo a las ordenes del capitán…!

LUDOGRAFIA

Barco 16, sistema para juego en solitario diseñado por Bruce Mansfield que ha ganado un concurso estadounidense de juegos P&P. El compañero Felipe Santamaría ha traducido reglas y componentes al castellano de este más que interesante juego. Puede encontrar el enlace para descargar reglas y componentes de nuestra sección descargas gratuítas.