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Ebro 1938: Mucha muerte, pocas nueces

 

por Enric Martí

Venía tu cuerpo moreno, en el agua rosada del río.
Un viento, de pena callada, retorcía los grises olivos.

Ana Mª Martínez

La batalla del Ebro (en realidad deberíamos denominarla campaña) es la más sangrienta a la par de polémica de nuestra guerra civil de 1936-39 y sin duda es el episodio bélico que más bibliografía ha generado. Aun así, no son pocos los porqués de tan larga masacre (julio-noviembre) que permanecen sin resolver, sin que la citada infinidad de obras vuelquen una plausible luz sobre estos interrogantes. Pasemos pues a enumerar algunos de ellos en las limitaciones físicas de este medio.

El año 1938 no había sido en nada favorable a los intereses del Frente Popular. Tras la efímera conquista de Teruel en enero, se pasó a su reconquista y a la campaña mejor trazada y planificada del conflicto: la de Aragón, cuya consecuencia más relevante fue la separación en dos zonas del territorio republicano, a pesar de que Franco, fiel a su línea de actuar contra cualquier vestigio de lógica, en lugar de lanzarse contra la indefensa Cataluña, lo hará contra la comunidad valenciana, sólo auténticos incondicionales del régimen franquista pueden defender en la actualidad tal decisión: la caída de Valencia no trae como consecuencia el colapso de la República. La caída de Barcelona y el punto principal de entrada de suministros, junto a la captura del 50% de la industria bélica del bando popular, sólo podía tener como resultado lo que no ocurriría hasta el 1 de abril de 1939.

Para aliviar la presión sobre el frente valenciano, en abril-mayo se lanzarán sangrientas ofensivas sobre las cabezas de puentes rebeldes sobre el Segre, cuyo desarrollo y planificación sólo merecen un calificativo: demenciales. Sin duda tampoco faltarán apóstoles que las defiendan, pero se trata de opiniones con mayor o menor rigor, poco acostumbrados al trabajo de campo, pues estudiar in situ posiciones como el Merengue o Serós todavía hoy hacen estremecer al más escéptico ante tamaño despropósito.

Reclutas de la quinta del biberón

Reclutas de la Quinta del biberón.

La apertura de la frontera francesa a principios de verano permitió rearmar a los nuevos reclutas de cuarenta y dieciocho años con abundante material proveniente principalmente de Polonia, URSS, Checoslovaquia (Lo mejor del lote) y repúblicas bálticas, de calidad muy variable pues no hay que olvidar que los prohombres de la República encargados de la compra de materiales se dividían a groso modo entre: inútiles y corruptos. Así, para ilustrar con un ejemplo: con los abultados dividendos de la venta de unos aparatos de la Primera Guerra Mundial cuyo simple vuelo era ya de por sí una hazaña, el gobierno de una de estas pequeñas repúblicas pudo adquirir una escuadrilla de ultramodernos Hurricane británicos.

Planificación

La planificación de la ofensiva fue claramente soviética, siempre muy interesada en probar en vivo nuevos conceptos (como la infantería mecanizada en la operación Moscú de 1937 y ésta misma operación), pues no lo olvidemos, los rusos llegarán a ser los maestros indiscutibles del cruce de los grandes cursos fluviales. En las conversaciones previas a la rendición alemana, el mariscal Chuikov trató de hacerse pasar por un oficial de baja graduación, pero un avispado alemán lo reconoció de forma inmediata ¡Usted es el Brujo! apodo alemán consecuencia de su facilidad para crear cabezas de puente en los lugares más insospechados. Aun así, Vicente Rojo se apuntará su autoría ¡Siempre a caballo ganador! lo curioso del tema es que será él quién se oponga a desencadenar el ataque en Extremadura (todo el conflicto dando la brasa con su plan P y cuando llega la hora….!).

T-26 republicano

T-26 republicano.

La explicación más creíble a la no ejecución del plan P es que Miaja se había convertido en un orondo Condottieri tan ineficaz como huraño en cuanto a la asignación de unidades a otros mandos, y todo ello a pesar de la potente propaganda que trataba de dorar la píldora, mostrando un perfil audaz con anécdotas como la siguiente, cuya autoría pertenece al general Palafox durante la guerra de la independencia: la cosa versaba sobre un joven oficial haciendo la siguiente pregunta a Miaja: ¡Mi general! ¿Adónde me retiro si el ataque sale mal? ¡Al cementerio! fue su respuesta.

Otro detalle curioso de la planificación es que las anteriores ofensivas tenían un objetivo utópico, pero un objetivo: Teruel, Zaragoza, Segovia, etc., pero en esta ocasión se trataba de cruzar el río y poco más: la serie de posteriores aclaraciones con la perspectiva históricas no son más que alegaciones de dudoso crédito. Es más que seguro que el primer sorprendido del cruce no fue Yagüe sino el propio Rojo. Vemos así que un ejército que siempre ha tenido su talón de Aquiles en el apoyo a su numerosa y valerosa infantería, debe enfrentarse en esta ocasión al mayor río de España con unos medios de cruce similares a los de Almanzor y con un apoyo que sólo se aleja unos centenares de metros del cauce del río (El alcance de las piezas situadas en la retaguardia republicana) y lo que es más grave no ha previsto sustituir el apoyo tradicional de su bando (tanques) y alguna pieza de escaso calibre por aviación de ataque o de caza. Sus explicaciones al respecto: “La aviación de momento permanecería en el teatro levante-centro”. Sin comentarios…

Único destino.

En las primeras horas de la madrugada del 25 de julio, señalada festividad castrense de Santiago, y con elementos de cruce más acordes al siglo XIX que al XX, las unidades del V Cuerpo (Líster) y del XV (Tagüeña) que junto al XII (Vega), formaban el autónomo ejército del Ebro a las órdenes de Modesto, cruzan con decisión el Ebro por la llamada cubeta de Mora, tratando de evitar combates de retención que han abortado todas las anteriores ofensivas de Rojo. Es de destacar que la resistencia es sumamente débil y falta de coordinación: Yagüe a mucha distancia de la ruptura, envía sus escasas reservas mientras solicita refuerzos. Así, en la primera jornada y siguientes se ocupan las poblaciones ribereñas dónde sólo en Flix y Miravet se ha producido una resistencia testimonial, mientras columnas de segunda línea ocupan Benisanet, Ascó y Mora. En esta última, el jefe de la guarnición será capturado en la alcoba junto a su esposa, aunque tambien es cierto que un contingente cercano al batallón huye hacia el oeste ¡serán capturados por tres norteamericanos del Lincoln en el cruce de Camposines! En Corbera se encontrará un puente entero que tendrá gran utilidad en vista de los precarios medios de paso disponibles. Cerca de La Fatarella también se capturará una batería completa, sin que se sepa por qué a nadie se le ocurrió utilizarla al momento en apoyo del asalto a Gandesa. En resumen, los hombres de Tagüeña evolucionan con rapidez, aunque los de Líster en lugar de avanzar sobre Gandesa se entretienen subiendo a las desoladas cotas de Pandols totalmente carentes de enemigos. No ocupan Bot, cuyo logro hubiera propiciado desbordar las defensas de Gandesa por el sureste.

Pontón barcas

Pontón republicano en construcción.

Por supuesto Rojo también ha previsto dos de sus fintas marca de la casa en los flancos, sin que hasta el momento a nadie se la haya ocurrido discernir sobre las mismas y su nula utilidad. Así, en el sur, cerca de Tortosa sacrificará a toda la XIV BB. II. en un terreno llano donde las tropas marroquís pudieron ejercitar su proverbial puntería; por lo que se ve trataba de distraer tropas enemigas ¡Y vaya si lo conseguía! ¡Con Rojo ningún soldado nacional podía afirmar que se aburría! pero su cristiana táctica de ofrecer la otra mejilla da lugar a ofrecer también las nalgas de sus subordinados.

Que nadie se lleve a engaño: en ningún conflicto moderno las tropas han abandonado el frente por el hecho de que en sus cercanías se hubiera producido una ruptura (Y de ello el principal éxito de la blitzkrieg alemana) entonces ¿A qué se debe su interés en distraer tropas que no acudirán al punto de ruptura y no emplear las propias en relevos y ampliación de la brecha? Es más, si este ataque se hubiera producido unas semanas más tarde en un frente estabilizado en el que ambos contendientes tenían claro dónde y cómo se encontraba el frente enemigo, sin duda habría sorprendido al sector, teniendo como objetivo la captura de la cercana base de la Kondor (Aviación alemana) en La Sènia, los alemanes hubieran tenido que desplazarse a otras pistas más alejadas del frente o defender en ataques al suelo su propia pista siendo en ese momento víctimas propiciatorias de la caza roja ¡Pero claro, no se le puede pedir peras al olmo ni sentido de la oportunidad a Rojo! El otro flanqueo al norte llevado a cabo por la 42ª División al completo tiene un éxito relativo al ocupar una pequeña e irrelevante cabeza de puente, que sin embargo no puede unirse a la bolsa principal al no conseguir la ocupación de Fayón. Será sobre esta cabeza de puente con lo que Franco ensayara con éxito la primera de sus contraofensivas psicópatas, pues Rojo y Tagüeña, parece que consideran asunto baladí el sacrificio estéril de 8.000 hombres.

Antes de lo anterior, la partida se ha resuelto en las afueras de Gandesa y Villalba, pues, en un claro ejemplo de arte operativo bipolar, se ha pretendido que, tras cruzar el río, avanzar por terreno abrupto 30 Km en orden de combate y sin más apoyo que las ametralladoras de ordenanza, se asalte a un enemigo atrincherado y reforzado por unidades de élite y apoyado por toda la artillería, carros y la omnipresente aviación ¡Sin duda uno de los factores de la victoria es tener una moral alta, pero tener los pies en el suelo debería ser una asignatura de oficio en las academias militares!

Artillería franquista

Artíllería franquista

Arriba en la sierra

Cuando por fin aparezca la aviación republicana junto a la artillería y carros la ocasión ya ha desaparecido y ya todo se resume en el cansino choque de carneros y su diaria y continua cosecha de vidas. Todavía hoy continua la polémica de quién decidió resistir en las sierras y con qué propósito; debemos descartar de forma fulminante la pretensión de querer alargar el conflicto en espera de que estallase la guerra en Europa, a no ser que creamos fervientemente en la videncia. De todas formas, es de agradecer que los protagonistas de la contienda eligieran de forma aleatoria los terrenos menos desarrollados y de nulo interés socio-económico: Guadalajara, Belchite, Teruel o el Ebro, y en este último caso estamos hablando de la zona menos desarrollada de Cataluña: la observación de sus peñas desde la encajonada carretera Tarragona-Alcañiz causa una sensación de desolación total. Todavía hoy, en las citadas cumbres existen infinidad de restos humanos que blanquean bajo un sol implacable a pesar de las continúas campañas de limpieza y adecuación.

pontoneros republicanos

Pontoneros republicanos reparando un puente de noche.

Una batalla paralela y más determinante en su conclusión se desarrollaba en el cauce mismo del río, donde el martilleo sin pausa de la aviación nacional sólo es contestada por la tozudez de los pontoneros republicanos. De nuevo la improvisación española impera: ineficaz protección aérea, paupérrima artillería antiaérea incapaz de incomodar en lo más mínimo, ninguna previsión de crear cortinas de humo sobre el cauce para su enmascaramiento, y lo más alarmante: no prever que Franco utilizaría las presas de los Pirineos para crear subidas del nivel de agua que inutilizarán los medios de paso que además de continuo también recibían la visita de troncos con explosivos y espoleta de contacto, arrojados al cauce desde el Bajo Aragón. En definitiva que a la precaria logística republicana sólo le faltaba este cúmulo de fatalidades.

Franco y Dávila en Coll del Moro

Franco y Dávila en Coll del Moro.

Estabilizado el frente, el abanico de posibilidades de Franco era múltiple y de fácil ejecución: proseguir su ofensiva sobre Valencia, conquistar Barcelona en una fácil marcha desde sus cabezas de puente sobre el Segre y si su objetivo se centraba en este marco, es decir restablecer las líneas previas al cruce ¿Por qué partir desde el punto más alejado del avanzando por el río Sec, entre los fuegos cruzados del enemigo? Desde su puesto de mando en Coll del Moro, al oeste de Gandesa, se lamentaba con insistencia: ¡No me entienden, no me entienden! y efectivamente, cualquiera que ostente un mínimo sentido de la lógica, tampoco lo entenderá hoy en día. Hubiera podido tomar como base de maniobra los flancos norte y sur de la bolsa, o con más atrevimiento cruzar por esos puntos el río adentrándose por las estribaciones del Priorat y Cardó con una velada amenaza a Barcelona y Tarragona, para acto seguido pivotar sobre esta montañosa comarca en donde se acumulaban las reservas y suministros del Ejército Popular y tras un fácil descenso hacia el río, con custodiar el cauce por unas pocas compañías de ametralladoras en apoyo mutuo de fuego hubiera bastado para convencer al aguerrido Ejército del Ebro de que si quería beber y comer, debía bajar de sus altas cumbres con los brazos bien en alto.

Recua de mulas en el Ebro

Columna de suministros en el Ebro.

Afortunadamente para su causa, su derroche de medios y de torrentes de sangre era correspondido generosamente por sus adversarios, que a buen seguro tenían el convencimiento de que la carne de cañón catalana era de fácil dispendio, y no con ello quiero crear bloques de opinión. Así, cuando el Tercio de Requetés de Nuestra Sra. de Montserrat (totalmente integrado por catalanes) asalta la posición de Punta Targa, los dos batallones nacionales de sus flancos no se moverán un metro a pesar de las órdenes de ataque. El resultado es el esperado, una masacre tal que un comisario republicano, hastiado con la matanza, ordena el alto el fuego para que al final del día se puedan retirar los cuerpos. La España de la Paz, piedad y perdón jamás ha dado una explicación creíble a tan premeditada matanza. Sin duda es un episodio singular pero significativo, que viene a colación para que entendamos por qué el veterano Ejército del Centro y su popular General Miaja no movieran un dedo en más de cinco meses de plácida calma en sus frentes. No es cuestión de crear odiosas comparaciones pero Cataluña, no tuvo unas: Granja, Brunete, Huesca, Belchite y por supuesto en estos tiempos de política actual con los muertos de ayer siempre bajo el tamiz de lo correcto no es momento de sacar a tela de juicio un sentimiento que se traspiraba de forma escandalosa: ¡Que se jodan los catalanes!

El consabido sin retorno

Una vez se ocuparon las sierras de Cavalls, Fatarella, Picosa, todos los pasos del Ebro, excepto los de más al norte, estuvieron a la vista directa de las miras nacionales y la resistencia en la cubeta de Mora no es factible ni siquiera en las mentes de los más fanáticos a la par que poco prácticos miembros del EM republicano y en consecuencia las tropas de Líster cruzarán de nuevo el río en sentido contrario por Miravet y Benifallet, cediendo las unidades menos desgastadas al XV de Tagüeña que mantiene una pequeña cabeza de puente en torno a Flix tratando de evacuar el mayor material posible, tarea facilitada por el factor climatológico que impide la acción de la aviación rebelde, cuyas fuerzas de tierra tampoco ejercen gran insistencia en eliminar este último núcleo, pues con la victoria al alcance de los dedos, la esperanza de un mañana es plenamente tangible en este bando. Por fin, la primera semana de noviembre la mayor matanza de nuestra historia concluye sin pena ni gloria. Un mes y medio más tarde, una desangrada Cataluña es presa fácil de las ansías totalitaristas y es oportuno recordar que un poco meditado contraataque (Borges Blanques) de Rojo ¡Que genio! facilitará todavía más los objetivos franquistas y tras ello el Ejército del Ebro dejará de existir como unidad organizada.

Batalla del Ebro

Mapa de la batalla.

En el pueblo de mi tía, (Solivella, Tarragona), en enero de 1939 la plana mayor de Líster huye a la carrera ante la amenaza inminente de ser copada. Un alocado adolescente corre paralelo a los vehículos gritando: ¡El 5º Cuerpo se va al quinto coño! Líster desmonta y ordena: ¡Matadlo! un joven comisario alega: ¡No jodas Enrique que es mi cuñado! la flamante estrella del Partido recapacita, y vuelve a exclamar ¡Ah, así la cosa cambia, dale un par de ostias y asunto arreglado! Una guerra y un pueblo sin tonalidades, ni matices, el todo o nada, el blanco o negro. Sin duda nuestro presente e inmediato futuro están erosionando positivamente tan lamentable anomalía.

666

Si una cota de Pandols ha cosechado dramática fama internacional esa es la 666 ¡Diabólica coincidencia sin duda! defendida en lo más cruento de la lucha por el batallón Lincoln (Wolff) de la XV BI. Tras ocho horas de bombardeo artillero y aéreo, las tropas marroquís se lanzan a su asalto. En plena refriega se pregunta al teniente de la 3ª Cía. Donald Thayer qué apoyo puede prestar. Él citado que bastante tenía con lo suyo, contesto lacónico: ¡Puedo enviarles un cariñoso saludo!

Finalmente los moros se dan por vencidos y regresan a sus posiciones. Espontáneamente, los escasos supervivientes de la XV entonan al unísono La Internacional, cual caja de resonancia al valle formado entre Pàndols y las sierras de Villalba y La Fatarella, al que llegan los murmullos cuyos acordes son seguidos en doce lenguas. Quién tenga la ocasión de deambular por tan agrestes paisajes y por azar recuerde la anterior anécdota, tendrá sin explicación un repentino encogimiento de corazón. Sin falsa demagogia, pues guste o no guste, y sin subliminal intención: ¡Todos somos humanos! aunque en demasiadas ocasiones cueste reconocerlo…

El huérfano de cien padres

El tristemente fallecido Gabriel Cardona calificaba la batalla como un choque de carneros. Un patético sucedáneo de lo que universalmente conocemos como arte militar, ante tal cúmulo de incompetencias todos tratan de sacar tajada y cuentan con su distorsión mental los hechos como verdad irrefutable. Veamos unos breves ejemplos ilustrativos:

¡El valor legionario de ciega y feroz acometividad, clave de una victoria anunciada de antemano por los arcángeles de la auténtica religión! Sobre el exterminio de la 18ª Bandera por la 11ª División de Líster, corramos un tupido velo. Hace falta recordar que la unidad más condecorada del bando rebelde fueron los Regulares, es decir para el que no lo sepa: mercenarios marroquís cuya única motivación era el botín y la crueldad desmedida (en 1921 asesinaban a sus prisioneros españoles empalándolos con las piquetas de sujetar las alambradas o cortando sus genitales y asfixiándolos con los mismos, entre otras lindezas) el robo y la violación siempre pasada por alto por sus mandos, no así el borrachín de Queipo de Llano, quien radiaba desde Sevilla: Violad a las catalanas para que sepan lo que es un hombre ¡Dudo por sus palabras que él pueda incluirse en el género!…

Disciplina republicana

Disciplina republicana.

¡El credo comunista logró una disciplina de hierro! Si claro, si es que era ver a los yayos veteranos del Clot, Poble Nou, Poble Sec, Sans, Horta, Sagrera y es ver la avenida Nevsky de Leningrado un 1 de mayo; es más, algún lingüista docto podría establecer los vínculos del catalán y el ruso comercial nivel Premium. Vaya, que estos rojos de estar por casa tenían como directriz el parchís: matar una y contar 20 y todo para atribuirse el estéril valor de la juventud marchita catalana. Sólo añadir que la demografía catalana no se recuperó hasta mediados de los 60 y esta es la auténtica razón del boom migratorio interior a esta zona y no el pretendido paraíso de la industrialización franquista, pues ésta, aparte de factorías de botijos y arcabuces, no da para más…

¡Dónde dice digo, dijo Diego! La cuestión de mando es otro tema pantanoso y no me refiero a suboficiales u oficiales de bajo rango que hicieron lo que buenamente pudieron pagando en innumerables ocasiones con sus vidas las catastróficas órdenes recibidas y más teniendo en cuenta la escasa formación de los mismos en ambos bandos y aquí es totalmente descartable los de la supuesta veteranía del Ejército de África ¡Una guerra de pobres finiquitada hacía ya diez años! Poco o nada podían proyectar sobre los hombres a su cargo: Mi teniente ¿Qué es una brigada? - ¡Una señora con mucha ropa calentita!

Por lo que parece el egocentrismo bipolar sin límites de los máximos responsables de cada bando es algo totalmente fútil, para la pródiga masa de hagiógrafos juramentados de cada perfil humano. Asunto peculiar, que resumo en este obligado chascarrillo:

Mi general, defínase en una palabra

-Humilde

¿Puede hacerlo en tres?

-El puto amo…

¡Hay que atacar sí o sí y si es gratis: cueste lo que cueste! Tras tantas cortinas de humo ¿era necesario el cruce del Ebro, en tal fecha y lugar? Rotundamente NO. Lo establecido a posteriori para mayor gloria del progresismo caduco, era que al día siguiente (26 de julio) la última ofensiva sobre la capital del Turia se desencadenaría ¿Y? malo por malo, mejor una hostia que un palo. Es decir, en caso de caída de Valencia, a la zona centro todavía le quedaban los puertos de Alicante, Almería y la fortificada base de Cartagena. Para su bando era más perjudicial la caída de Barcelona y su región, consecuencia clara de la sangría del Ebro, que la de Valencia, y más teniendo en cuenta que los envíos de material desde la URSS descargaban en puertos atlánticos franceses y de ahí rumbo a los Pirineos con la titubeante autorización gala, pues la ruta mediterránea era poco menos que suicida en vista de la nula protección de la flota republicana ¡Si es que entre la flota y la aviación, fue raro que Franco no se tomará las uvas del 37 en plena plaza del Sol!

Por último añadir a la plétora de adivinos que dan por hecho la fulgurante toma de Valencia que en la España del momento sólo había tres ciudades propiamente dichas: Madrid, Barcelona y Valencia, y en caso de resistencia en las calles, su conquista no sería moco de pavo ¡Madrid por ejemplo! y hasta ese momento la defensa republicana en el área había sido de manual ¿Estaría Rojo en misa para que ésta fuera tan consistente? Y a las malas, ese hubiera sido el momento adecuado para la ofensiva en el Ebro, cuando el grueso de la masa de maniobra rebelde se hallase trabado en un infernal combate urbano, parecido a lo que le ocurrirá a Paulus en el rattenkrieg de Stalingrado…

Y hablando de los alemanes ¿Escogió Hitler la primavera del 45 para facilitar la movilidad de sus panzers o bien sacrificó ésta a favor del mal tiempo invernal, para su ofensiva de las Ardenas, y de esta forma proteger a sus tropas de la letal aviación aliada? Seguramente Rojo no fue del mismo parecer y gratificar de paso a los suyos con una sed sólo apta para beduinos en unas sierras que sólo contaban con un par de fuentecillas de agua insalubre…

Soldados republicanos

Trincheras republicanas en el Ebro.

¡Si me quieres escribir! No son pocos tampoco los estrategas de salón y café que ven la toma de Gandesa y Villalba por los republicanos, la antesala del desfile por la vía Apia cual César Invicto, al igual que ven la conquista total de Stalingrado como el equivalente al izado masivo de esvásticas en las torres del Kremlin de Moscú. Es decir la trasformación de un indudable éxito táctico en estratégico de consecuencias definitivas.

Si supuestamente el empuje republicano hubiera podido rebasar esta sólida línea de defensa, su eje de progresión tendría varias opciones: el izquierdo hacía los Puertos de Beceite dónde chocaría en el agreste terreno de Maestrazgo con la masa de Maniobra rebelde tan cercana, emplazada en el frente levantino como ya hemos visto, el derecho dónde debería volver a cruzar el Ebro a la inversa para enlazar con las supuestas avanzadillas del ejército del Este, atrincherado en la margen izquierda del Segre o bien avanzar de frente por la N-340 dirección Alcañiz,  planicie  dónde las haya en la que las aviaciones italiana y alemana ejecutarían un fácil tiro al rastafari o lo que es lo mismo un Abisinia 2. La primera nos llevaría a otra inútil matanza tan sólo atrasada unos días, pero de idénticos resultados, mientras que la segunda sería una bobaína sin la menor connotación práctica y la última una copia de la primera pero con consecuencias aún más trágicas para el Ejército Popular.