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Jul 30, 2019
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Francia 1940

Jul 11, 2019
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Francia 1940

Jul 1, 2019
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Korsoun 1944, de Vae Victis

News from the fronline!
 

La batalla por Madrid

Madrid, 1936-1939

El abrazo de Judas.

por Enric Martí

 

 

Éste es el frente aquí no hay el menor asomo de juego.

Ya no valen literaturas; es la bala y el cuerpo humano.

Es la tierra y el cuervo siniestro.

 José Moreno

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Icónica foto tomada por Mijail Koltzov en el Arco de Cofreros

Madrid cayó el viernes 28 de marzo de 1939 en manos de los golpistas del 36. Su asedio había durado 870 días, y ello lo convierte en todo un hito del siglo XX. Su suma trascendencia en el desarrollo y desenlace de la Guerra Civil es por todos admitida y sin duda la posguerra hubiera sido muy distinta en caso de que su resistencia hubiera tenido fin en noviembre de 1936 o en diciembre del siguiente año. Toda comparación es odiosa, pero así como en Barcelona los años de pistolerismo, es decir, de continuos atentados y asesinatos selectivos eran un sello distintivo de la ciudad, los asesinatos de Andrés Sáenz, José del castillo y de Calvo Sotelo en ese caluroso verano madrileño fueron la chispa que todos los extremistas buscaban para encender la llama, aunque pocos creían por entonces que habría tanta leña para quemar…

Mucho se ha especulado, y así seguirá en viva polémica al respecto de la estrategia seguida por el llamado Generalísimo, un militar para nada brillante, proveniente de la escuela de los africanistas, es decir militares tediosos que utilizaron las campañas de Marruecos, donde al país no se le había perdido nada de nada, para sus propios fines en cuanto a ascensos se refiere y a ambiciones políticas. Siempre envueltos en banderas e iconos patriotas que sólo escondían oscuras castas cuyos privilegios se remontaban a la Reconquista para la cual toda idea de progreso y modernidad era sinónimo de posesión demoniaca. Sin duda alguna la entrada en fuerza en una gran urbe no tenía muchos parangones en ese período (En la Gran Guerra, sólo se llegaron a ocupar ciudades de segundo orden: Riga, Damasco, Jerusalén, Belgrado…) y menos aún el supuestamente aguerrido ejército sublevado tenía una clara experiencia en combate urbano en el Protectorado.

La historia posterior e incluso la actual nos indica que su conquista prioritaria era el modo adecuado. Ya hacía mucho que había prescrito el ideario de Clausewitz de “Batalla definitiva”, pero la anulación del centro nervioso enemigo era y es fundamental: París 1940, Berlín 1945 y todas las guerras de Policía mundial del presente siglo llevan la misma pauta, a pesar de que se pueda alegar que tras ello queden por suprimir grupúsculos y áreas que con frecuencia son más duros de roer que su núcleo central y es de nuevo por todos asumido que si Hitler en el 41 hubiera concentrado sus esfuerzos en Moscú, la Operación Barbarroja hubiera podido tener unas expectativas terroríficamente distintas.

Uno de los enigmas por nadie resuelto a no ser para acólitos incondicionales de los crédulos de “Por Gracia de Dios” es el motivo por el que Franco delegó la toma de la capital en su rival directo Emilio Mola. Cuando este último fallezca “accidentado” sí que se verá con inspiración de Caudillo de providencia para liderar está acción decisiva, pero de nuevo se dejará quitar la iniciativa por el absurdo ataque republicano de Teruel con sus fuerzas ya desplegadas en la zona de la Alcarria y a partir de ese momento transcurrirá todo el sangriento año 1938 sin que se vuelva a acordar de los principios básicos del Manual del Golpista: la toma rápida de los Órganos de Poder.

Por parte republicana, las cosas no irán mucho mejor tras una serie de ofensivas muy poco definidas que oficialmente llevaban el subtítulo de “Salvar al Norte” eran en realidad unas aguas de borrajas sin ni siquiera un efecto placebo que compensase tanta sangre y cuando llegue la hora del todo por el todo partiendo en inicio de posiciones defensivas bien estructuradas y dotadas para recibir el envite, es cuando al ideólogo santurrón Vicente Rojo le dé por pasar al ataque en remotos secarrales de la zona oriental dejando en barbecho la poderosa guarnición de Madrid para que se entregué cautiva y desarmada en la primavera de 1939.

Tras estas líneas generalistas demos un breve inventario de las vicisitudes del corazón y alma de un país, más que harto de que lo Salven, pero que no lo Cuiden…

Templo de Debod

El centro de la sublevación el 19 de julio en la capital fue el Cuartel de la Montaña en la calle Ferraz, frente a la iglesia de los Carmelitas, sobre el llamado monte del Príncipe Pío (El constructor de la Ciudadela de Barcelona) y que fue el paraje en el que Goya enmarco su gran obra Los fusilamientos del 3 de mayo, sede del Regimiento Covadonga nº 4 al mando del coronel Moisés Serra y que custodiaba los 45.000 cerrojos de los fusiles repartidos por diferentes cuarteles por la ciudad. En la mañana de ese domingo, con los generales Joaquín Fanjul y Rafael Villegas, dos conspiradores natos, al mando de cerca de 2.000 soldados, cadetes, civiles afines y falangistas que se han reunido en su interior tratan de efectuar una salida para ocupar los centros neurálgicos de Poder sin tener una idea muy clara del estado del resto de guarniciones cercanas; son detenidos por una turba de milicianos que desde primera hora tirotea el establecimiento con la eficaz ayuda de los Guardias de Asalto del cuartel de Pontejos, La Guardia Civil y dos piezas emplazadas en la Plaza de España que irán cambiando su ubicación para aparentar ser superior en número y con una dotación muy escasa de proyectiles.

En la mañana del 20. Un avión procedente de Cuatro Vientos pilotado por el comandante Antonio Rexach lanza octavillas anunciando el licenciamiento de la tropa, en la siguiente pasada impactará con dos bombas en uno de los patios. Pronto asoman banderas blancas en la esquina de Ferraz con Pintor Rosales, pero cuando se acercan los atacantes para exigir que depongan las armas son recibidos con una descarga cerrada que abate a un buen número, en ese momento el fuego se generaliza y hacía el mediodía las puertas se abren de par en par por las que huyen los soldados de quintas y algún que otro faccioso camuflado. Al mismo tiempo los asediadores entran en tromba masacrando de forma indiscriminada hasta que los Guardias logran imponerse a los exaltados y que desde el primer momento exigían respeto y garantías para los prisioneros y mucho más por los soldados de leva que se habían limitado a acatar órdenes. El coronel Serra morirá en el asalto pero Fanjul y Villegas son capturados por el teniente Moreno. El primero será fusilado el 17 de agosto.

En el Cuartel de Campamento en Carabanchel, al mando de García de la Herrán se ha tratado de enlazar con los anteriores, pero el certero disparo de un miliciano matará en el acto al general. Acosados por la aviación de Cuatro Vientos y Getafe cuyo Cuartel también ha sido asaltado por los milicianos y Guardias al mando del capitán Gascón desplegando la artillería capturada con sector de tiro a los que todavía resisten, terminarán por capitular sobre las 14:30 del día 20, sin pena ni gloria ante los hombres aglutinados por el teniente coronel Mangada que desde el día 18 se había situado hábilmente en la Casa de Campo para interceptar posibles infiltraciones. Sólo quedaba en rebeldía el Cuartel del Paseo de María Cristina del Regimiento Wad Ras nº 1 que rodeado y notificado de la caída del Cuartel de la Montaña, su mando el coronel Tulio López capitulará, siendo fusilado el 13 de septiembre.

Sólo el regimiento de Transmisiones de El Pardo al mando del coronel Juan Carrascosa logra dar esquinazo a los milicianos argumentando que van a asegurar los pasos de la sierra del Guadarrama y a través de La Granja logran enlazar con las tropas sublevadas en Segovia. Antes de ser sofocados todos los puntos de rebeldía, ya ha dado comienzo por grupos de incontrolados sus particulares conceptos de revancha, consistentes en asesinatos, saqueos e incendios, entre estos últimos: La iglesia de San Andrés en la plaza de La Cebada, Nuestra Sra. de los Ángeles en Cuatro Caminos o la de San Isidro. Muchas de ellas pasarán a transformarse en siniestras Checas (Cárceles políticas de las diversas facciones, que no eran más que cubiles de sádicos, ladrones y trastornados en busca de lucro y venganza personal). Las más célebres fueron: Fomento, en Alcalá nº 40, Libertario del Retiro en calle Narváez nº 18, Vallehermoso en calle Blasco de Garay nº 55, Ferraz en Serrano nº 14, Europa en calle Bravo Murillo nº 150 y Agapito en la calle Martínez de la Rosa nº 1 en esta última actuaba García Atadell, policía socialista, un sádico que a finales de octubre huyó a Alicante con su banda de matones y cuantioso botín, embarcando a Marsella y de ese puerto hacía América con la burla del karma que el buque francés realizo una escala en Santa Cruz de Gran Canaria donde son detenidos y trasladados a Sevilla, siendo ajusticiados por garrote vil a principios de 1937.

Desde el primer disparo en príncipe Pío, muchos milicianos escogerán subir a la sierra para impedir que las columnas de sublevados del norte a las órdenes de Mola, dominen los puertos de Somosierra, Navacerrada y del León. La lucha se extenderá hasta mediados de agosto, con un resultado que propiciaba un excelente trampolín para tomar la capital tal como hizo el siglo pasado Napoleón y que será una de las insistencias de Juan Yagüe, así como no retrasar las columnas provenientes de Sevilla en el desvió hacía Toledo en rescate de Moscardó. Finalmente, el limitado pensamiento operacional africanista y el trauma de Anual (1921) decidirán una más de las desacertadas imposiciones de Franco.

Durante estas luchas de pequeñas unidades en la montaña, el diputado de ERC Josep Sunyol que realizaba labores de enlace de la Generalitat con el Gobierno Central quiso dar ánimos a la tropa junto a un periodista y dos escoltas. A la altura del Km 52 de la Carretera de La Coruña gritan ¡Viva La República! sin percatarse de que estaba con unidades sublevadas. De inmediato son detenidos y tras vejaciones varias fusilados en los alrededores de la fuente de la Teja. Lo curioso de esta pequeña tragedia tan común en esos aciagos días es que Sunyol además ostentaba el cargo de Presidente del Barça ¡Sí es que los Ultra Sur de la sierra...!

Cuartas y quintas

El asalto a la gran ciudad será inminente, tanto que el boca chancla general Queipo de Llano afirmó ufano ¡Antes del día 10 de noviembre el general Mola tomará un café en La Gran Vía! En la cafetería Rex, ubicada en la citada, fue desde ese momento pasmo y regocijo de los transeúntes pues durante ese otoño-invierno un camarero sacaba diariamente una mesa con un café y el cartel “Reservado para Mola”. No terminó ahí la guasa capitalina pues el Gremio de Hostelería publicaba en días alternos el siguiente anuncio: General Mola, se le está enfriando el café…

El día 3 de noviembre las tropas moras de Yagüe toman Getafe en el sur, dos días más tarde ya bordean la Casa de Campo por el oeste en las puertas de Batán y Rodajos. El ataque va a ser por este punto, cruzar el Manzanares, ciudad universitaria, Paseo de Moret, de Rosales, Plaza España y Centro contrariando los planes de Yagüe de atacar por La Dehesa de la Villa, Puerta de Hierro y Cuatro Caminos. intuye que la Casa de Campo y el foso del río van a convertirse en una ratonera y con más razón con los excelentes miradores de la urbe, centrados en el edificio de la Telefónica que más tarde será apodado el Queso Gruyere por razones a todas luces predecibles.

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Maqueta de las ruinas del Alcázar (Foto autor)

Mientras tanto en el otro lado la XI Brigada Internacional (Kléber, pseudónimo de Manfred Stern) ya se encuentra en Vallecas, mientras el Gobierno abandona el día 6 la ciudad con dirección a Valencia dejando la responsabilidad en la Junta de Defensa a cargo de José Miaja y su jefe de Estado Mayor Vicente Rojo que tienen su Puesto de Mando en el Ministerio de Hacienda de la calle Alcalá, muy cercano a Sol. La columna de Castejón entra en la Casa de Campo y su V bandera de La Legión es diezmada por la 3ª BM (Galán) apoyada por los tanques T-26B. En las cercanías al puente de Praga los carabineros destruyen una tanqueta Fiat Ansaldo. En su interior el cadáver del capitán Vidal Quadras, esconde entre sus pertenencias un tesoro incalculable: Orden general de Operaciones número 15, Miaja interrumpe su opípara cena, tiene el plan de ataque enemigo que se producirá al alba…

La persistente propaganda republicana tratará durante toda la batalla de proyectar una imagen campechana y cercana de Miaja a través de falsas ocurrencias como la siguiente, cuyo auténtico autor fue el general Castaños en el trascurso de la Guerra de la Independencia.

-Mi general, ¿dónde me retiró si el ataque fracasa?

¡Al cementerio!

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La marcha sobre Madrid.

Columnas, rusos, polacos y Pichis.

El domingo 8 de noviembre tres columnas efectúan el ataque principal a través de la Casa de Campo, mientras un ataque secundario se lleva a cabo a su derecha entre los puentes de Segovia y Toledo. Acuden refuerzos republicanos, el batallón Octubre la 4ª BM (Arellano) mientras se ordena que la BI desfile cantando por La Gran Vía, los madrileños jalean ¡Vivan los rusos! tanto a ellos como a sus compañeros de la XII B.I. (Lukacs, pseudónimo de Maté Zalka) que llegarán días más tarde desde su base en Albacete. A pesar de que los combatientes de ambas son en su mayoría belgas, franceses, italianos, polacos, alemanes e ingleses, se sienten eufóricos igualmente y deseosos de no defraudar ni por un instante a sus calurosos anfitriones. El intento legionario de tomar el puente de los Franceses fracasa y la lucha va engullendo unidad tras unidad en ambos bandos.

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El famoso puente de los franceses.

El día 10 el panorama es idéntico las jornadas anteriores, un escalofriante desgaste en el que ningún bando cede un palmo, por parte rebelde se une la columna de Siro Alonso y por parte republicana llega el día siguiente la columna Libertad desde Cataluña a la que se unirá dos días más tarde sus hermanos de la columna Durruti camino del frente en la ciudad universitaria. Los madrileños les han oído hablar y a pesar de no entenderlos del todo algo pillan, por ello y por pura lógica popular si unos eran rusos y no se les entendía ni papa, estos que algo se cuesca tienen que ser… a su paso por La Gran Vía son de nuevo jaleados con renovado entusiasmo al grito de ¡Vivan los polacos! y de ahí tan glorioso común apodo...

El héroe de esa jornada será el comandante Carlos Romero que impedirá con serenidad la conquista del puente Nuevo y el de los Franceses, la lucha es tan cruenta que los contendientes emplearán los dos días siguientes en lamerse las heridas, pero el 13 el persistente Yagüe vuelve a las suyas y con audacia alcanza el Manzanares en una extensión de medio kilómetro, mientras Barrón llega a la glorieta de Mataderos y Alonso a la altura de Paquillo. La situación es muy apurada y a toda prisa la XII BI se une a sus camaradas, el puente de Segovia es volado en un momento de pánico. El momento crítico ha llegado y ambos contendientes preparan ataques simultáneos para el día quince, a vida o muerte.

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La lucha por la ciudad Universitaria, según Martínez Bande.

El enfrentamiento entre Varela y Yagüe es más que notorio por la rupestre forma de llevar el combate táctico del primero, que no acaba de intuir que los tiempos de las desbandadas milicianas en Andalucía y Extremadura han terminado. Será Asensio el que aporte determinación: “Cruzaré el río con carros o sin carros” pues Yagüe es retirado del mando con la excusa de baja por enfermedad. Y mientras los republicanos atacan el vértice Garabitas, donde son rechazados con un furibundo fuego, sus enemigos se lanzan hacía la ciudad universitaria. Como primera medida es volado el puente Nuevo, los carros alemanes se adentran en el cauce y se inmovilizan en el fango. Al anochecer el 2º tabor de Alhucemas (Mizziam) y el 3º (Ríos) se lanzan al río, logrando poner pié en la otra ribera llegando al Estadio, Casa de Velázquez y a las facultades de Arquitectura e Ingenieros tras cinco horas de infernal lucha nunca vista hasta ese momento, en las que hombres de una quincena de nacionalidades se destripan sin tregua…

 El día 17, la VI bandera de La Legión (Pimentel) conquista Santa Cristina y se dirige al Clínico, mientras la IV (Vierna) toma la Fundación Amo y el Instituto de Higiene apoyados por los últimos tabores de reserva. Grupos aislados llegan al Parque del Oeste, pero las bajas entre los oficiales alcanzan índices intolerables. En la jornada siguiente se asaltara el palacete de Moncloa que no caerá hasta el 20 ante la feroz resistencia de los franceses del batallón Edgard André. Los últimos intentos positivos serán la consolidación del Clínico que el 19 se cobrará la vida del mítico dirigente anarquista Buenaventura Durruti. Las fuerzas atacantes, diezmadas y agotadas, asumen la evidencia de que el parque del Oeste está trillado de trincheras y las calles Marqués de Urquijo y Pintor Rosales erizadas de fortines.

El 23 de ese sangriento mes Varela, Mola, Saliquet y Franco se reúnen en el Puesto de Mando del primero en Leganés. Optan por conservar lo conquistado y tratar de estrangular el cerco por otros sectores que se alargarán hasta la primavera del siguiente año, su a priori fácil asalto frontal había fracasado sin excusa posible. El siempre intrigante Caudillo ya se había cuidado de no poner en juego su prestigio encabezando el ataque, pero bien que había preparado itinerario triunfal de entrada a lomos de un corcel blanco, discursos pertinentes, alojamiento y besamanos de rigor, por si acaso los caprichos del destino le favorecían. Al fin y al cabo él mismo había hecho correr el mito en sus correrías por Marruecos de que era un oficial con baraka (Suerte en el combate) y ciertamente él que no se acerca al peligro difícilmente puede salir perjudicado de la incierta suerte de la lucha…

En la cruenta lucha urbana en el oeste de la capital destacará como antitanque un solitario marinero llamado Juan Coll. Un periodista norteamericano de provincias recién llegado y poco ducho con el idioma de Cervantes cree coronarse al lograr una exclusiva entrevista; su primera pregunta; Cómo lo consigue? será la singular portada del rotativo de la mañana siguiente, la cual sorprende con ¡Destroyer Tanks with Cojones!

La avenida del 15,5

Desde sus observatorios de Garabitas los nacionales tenían sus puntos de mira en la populosa Gran Vía sin alargar alcances no fuera que algún proyectil fuera a impactar en el barrio de Salamanca donde sus simpatizantes eran públicos y notorios. Muchos de los cafés teatro de San Bernardo, Hortaleza o Fuencarral debían interrumpir sus funciones por la intensidad del fuego. En una de ellas, un actor caracterizado de párroco se arremango la sotana y corría calle abajo en busca del Metro de Callao, a su lado un coche de anarquistas armados hasta los dientes frena de golpe y su dirigente le anuncia:

¡Suba Padre ,que usted es de los nuestros!

Él citado punto desde el cual se domina toda la franja oeste de la capital, también tuvo un curioso episodio no de fuego amigo, sino de fuego bromista: un corresponsal que seguía a los asediadores, Tieb Arrumi (Médico cristiano), oteó por el telemetro el sky line y exclamo:

-Mi general ahí está mi casita en la Dehesa de la Villa

- La tienes bien cuadrada Tieb?

Y el oficial tras los ajustes pertinentes se dirige a sus subordinados jocoso ¡Venga muchachos vamos a destrozarla! Construida con los ahorros de toda una vida de una buena persona que había compartido tienda de campaña con Franco en la campaña de Marruecos y al cual se dirigía como Paquito, fue motivo momentáneo del siniestro humor de los que se siguen calificando como Libertadores que se partían a carcajadas ante la desgracia ajena por ellos ocasionada. Todo quedaría como un particular drama si no fuera porque tras el pseudónimo se ocultaba el doctor Víctor Ruiz, abuelo nada menos que de Don Alberto Ruiz Gallardón, y ahí lo dejo…

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La calle Preciados durante la guerra.

El fuego de contrabatería republicano en primer momento fue llevado a cabo por una única pieza del 15,5 ubicada en el Observatorio: unos lo apodaron Abuelo y otros Felipe. En la práctica en todos los frentes hubo Abuelos que recibían el mote no por la antigüedad de la pieza, sino por el ronco tronar que asemejaban un anciano con bronquitis tras una vida de caliqueños y Felipe este último mote venía propiciado por el número de impactos; así, hubo sectores con un Felipe VII. El 20 de enero de 1937 fue localizado con otras piezas en el Retiro y destruido bien por la aviación o según otras fuentes por la artillería del Cerro de los Ángeles. Las tropas nacionales que recibían sus proyectiles no tenían esa dualidad y en toda la guerra la artillería pesada gubernamental era conocida como Atilano precedida por el consecuente adjetivo ¡Ya está el maricón de Atilano!, ¡Ya se ha despertado el cabrón de Atilano!, etc.

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Los republicanos realizarán varios intentos para reconquistar las atalayas enemigas en la primavera de 1937, presuponiendo falsamente que las guarniciones que custodiaban el asedio habían relajado su cometido. Así, se efectuaran ataques de tanteo de clara inspiración soviética en el Pingarrón, Casas del Porcal, El Plantío y en el Bar Anita de Las Rozas. Pero el primordial objetivo será el cerro Garabitas, para poder anunciar con un ilusorio ego “Los cañones del enemigo ya no alcanzan el casco urbano de la capital” El ataque se desencadenará el 9 de abril con los consabidos ataques secundarios en la Marañosa, y a continuación Cuesta de las Perdices, Cerro del Águila y Casa de Campo a cargo de la 46ª División (El Campesino) y 11ª División (Líster) será este último que en la noche del día 11, ante la falta de coordinación entre armas y la estéril sangría, se negará a reanudar los ataque al día siguiente, pese a la insistencia de Miaja. El día 12 no se producirá la esperada destitución del mando de Milicias (Había adquirido nociones de mando en la Academia Militar Frunze de Moscú) sino la suspensión definitiva de las catastróficas operaciones.

Tanto la empinada orografía como el anacrónico material no favorecían en nada el éxito del ataque. Como ejemplo el material blindado de apoyo consistía en vetustos Renault Ft 17 que a duras penas podían maniobrar por las abruptas cotas. Hagiógrafos del régimen como De la Cierva exponía con vehemencia “dotados de material soviético de última generación…” este autor es el mismo que afirmaba que el pueblo de Madrid se comportó durante el asedio con animadversión o indiferencia a la causa republicana y que el momentáneo logro de la defensa se debió a los separatistas y a los extranjeros pertrechados estos últimos con un armamento que hoy se nos asemejaría galáctico.

Paseítos

La ocurrencia del general Mola de afirmar que la capital sería atacada por cuatro columnas y que la 5ª lo haría desde dentro fue el detonante para qué multitud de grupúsculos de psicópatas y delincuentes comunes con carnet de partido se tomarán sus venganzas, lucros y ansías asesinas personales, con el nada justificado pretexto de Seguridad de retaguardia, las sacas nocturnas de simpatizantes o presuntos afines a los golpistas eran el pliego de cargos para la inapelable sentencia de muerte, llevada a cabo en la mayoría de las veces con una sorna humillante ¡No protestes, que te llevamos a que duermas un rato muy largo...!

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Madrid bajo las bombas.

El caso más dramático y colectivo acaeció la noche del 23 de agosto de 1936 en la cárcel Modelo que con la excusa de un incendio cuya autoría es indemostrable, pero cuyo hecho sirvió para que una furibunda horda de incontrolados con la pasividad de los milicianos que tenían a los presos bajo custodia y amedrentados por el dirigente anarquista Felipe Sandoval y con la complacencia del socialista Enrique Puente, los masacrará de forma inmisericorde causando cerca de medio centenar de muertos entre los que se encontraban destacadas figuras de la vida político, socio cultural de pre guerra. Entre las víctimas castrenses destacan: Osvaldo Capaz héroe de Marruecos, Julio Alba piloto del famoso Plus Ultra, Fernando Primo de Ribera médico militar y hermano de José Antonio y el general Rafael Villegas que con Fanjul había encabezado la sublevación en el Cuartel de la Montaña. Resulta demasiado simplista y exculpatorio exponer que ante la acción, reacción y ante la sublevación de las fuerzas del orden Público los incontrolados pescan en río revuelto, puesto que la maldad siempre triunfa cuando los buenos se limitan a no hacer nada.

El episodio más trágicamente famoso de la represión de la retaguardia no sólo de Madrid sino de toda la zona republicana es la matanza de Paracuellos del Jarama a la que va unida la de Torrejón de Ardoz por solaparse las fechas de las salidas de prisioneros de los centros de reclusión, acaecidas por vez primera en la madrugada día 5 de noviembre en la cárcel de San Antón en que con la excusa del traslado de prisioneros a Valencia por la cercanía del frente, estos fueron desviados a la ribera del arroyo de San José a un Km de la población y fusilados repitiéndose las ilícitas excarcelaciones de cuya responsabilidad la polémica sigue bien viva: ¿Carrillo, Poncela, Koltzov? Dos días después los infames convoyes son trasladados a la vega del Henares en Torrejón. Las fosas comunes para el sepelio serán cavadas por los habitantes de ambas poblaciones obligados por los matarifes bajo amenaza de seguir la suerte de los finados; la cúspide de la adversidad llegará con la ocupación de las tropas de Franco en el 39 en la que ambos alcaldes serán fusilados por permitir la colaboración de sus conciudadanos…

Las sacas de prisioneros para su posterior asesinato se llevaran a cabo entre el 4 de noviembre y el 4 de diciembre en número de 23 procedentes de las cárceles de Modelo, San Antón, Porlier y Ventas. La horquilla de víctimas oscila entre las 2500 y 3000 y sólo por poner un nombre propio a tan execrable y absurdo episodio de detestable crueldad citaremos el del actor de teatro Carlos Muñoz que huyo de Barcelona dónde actuaba en el famoso Poliorama de Las Ramblas; fue capturado y ejecutado el 27 de noviembre en Paracuellos. Su delito de cargo para la pena de capital fue gritar cuando bajo el telón en ”La tonta del rizo” en la sala barcelonesa ¡Viva España!

El otoño-invierno de 1936-37 fue el marco temporal de la apertura del ficticio consulado de Siam en la calle Juan bravo nº 12, así que todo aquel que acudía a buscar refugio diplomático, lo encontraba eso sí bajo tierra y eterno. No obstante y dado la cercanía de la línea de frente este era totalmente permeable y fueron multitud los que cruzaron las líneas para encontrarse con los de su ideología entre los que destacamos: Luis Carrero Blanco, futuro almirante asesinado por ETA en las postrimeras del régimen. refugiado en las embajada de Méjico y posteriormente en la de Francia, huirá a este país llegando a su zona por Irún, J. M. Escrivá de Balaguer, fundador del OPUS DEI, que el 20 de julio del 36 se hallaba alojado en la calle Ferraz nº 16 frente al Cuartel de la Montaña, se refugiará sin dilación en diversas casas particulares y más tarde en la delegación de Honduras en La Castellana desde donde llegará a Barcelona con documentación falsa y de allí a través del pueblecito de Pallerols cruzará la frontera internándose de nuevo por Irún en zona nacional, pasando a residir en Burgos en la calle Santa Clara nº 51.

Sobre los tejados de Chamberí

La madruga del 28 de agosto de 1936 Madrid sufre su primer bombardeo aéreo por parte de la aviación alemana que solía operar en grupos de tres Junkers Ju52, apodados Las tres viudas. A partir de esa fecha sus visitas serán constantes persiguiendo desmoralizar a la población y ya de paso atentar contra el Patrimonio español. Así, el 15 de noviembre son alcanzados la Biblioteca Nacional y El Museo del Prado organizándose una rápida y efectiva evacuación de su contenido. De forma anecdótica señalar que uno de los vigilantes del traslado de la pinacoteca fue el padre del actor Toni Leblanc.

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Colimador de un I-16 Mosca (Foto autor)

Los días 18 y 19 de ese mismo mes la ciudad sufrirá los ataques más furiosos que produjeron 150 víctimas mortales. Un miliciano disparaba con su pistola desde una azotea, advertido de la imposibilidad de derribar a tan gigantescos pájaros de la Muerte, se giro con un marcado deje cheli y exclamo al respetable ¡Ya lo sé, disparo por rabia…! Obviamente los grandes Monumentos que son su seña identificativa no se librarán de las apetencias destructoras terrestres y aéreas y por ello serán enterrados bajos sacos terrenos: La Puerta de Alcalá, La Cibeles, apodada “Linda Tapada” y Neptuno, apodado “El Optimista”, por ostentar un tridente con el que atrapar un inexistente pescado, pues los rigores del asedio no daban para muchas alegrías en las mesas del exhausto vecindario.

Entre el 3 y el 5 de noviembre aparecen las dos primeras escuadrillas soviéticas de I-15 “Chatos” al mando de Pavel y Richagov, a la que días más tarde se les unirá la de Tharkov. El mismo día 4 reciben su bautismo de fuego derribando los Ju52 de Kolbitz y el de Pardo, el Ro-37 de Alfaro y los Cr-32 “Chirris· de Vincenzo, Frate y Magistrini. Dos de los cazas rusos aterrizaron en territorio enemigo, días después un avión fascista dejaba caer en el Centro una caja que descendía con paracaídas, su interior contenía el cadáver descuartizado de uno de los I-15. Al día siguiente se perderán dos Chatos más a manos de los ases nacionales García Morato y Ángel Salas.

Entre el 6 y el 9 los soviéticos derribarán tres He-51 alemanes y averiarán dos Ju-52 a costa de la pérdida mortal del Jefe de escuadrilla Tharkov a manos de García Morato. En las siguiente semana los combates entre cazas y escoltas, son a diario y en diversas ocasiones, sin que el número de derribos sea excesivo, eso sí los aparatos retornan a sus respectivos aeródromos como coladores volantes. El día 15 aparecen en combate los I-16 “Mosca”: son las escuadrillas de Minaiev y Pleschenko que derriban una Pava, dos Chirris y dos He-51. Aunque en los combates del día siguiente caerá el Jefe de escuadrilla Pavel tras derribar los Chrirris de Lorenzo y Beretta. A partir del día 18 los bombardeos rebeldes no se limitan al frente y se adentran en la retaguardia republicana perdiendo un Ju-52, dos He-51 a cambio por parte republicana de la pérdida de dos Moscas.

El día 24 los SB-2 Katiuskas, atacan el aeródromo de Parda, destruyendo tres bombarderos y obligando al resto a trasladarse al más seguro de Cáceres, a finales de mes será derribado el Chirri del as Rafaelle Chinese, que será capturado. A principios de mes de nuevo los aviones republicanos, esta vez R-5 “Rasantes” atacan en Veladas destruyendo y averiando unos cinco aparatos a cambio del derribo por la defensa antiaérea del de Tupikov y el de Shukayev, además de los tres derribados por la patrulla del teniente Cenni (Stella).

El día 5 son derribados el Jefe de la escuadrilla “Asso di bastoni” capitán Larsimon y el teniente Ferrari. Dos días más tarde el as Bermúdez de Castro derribará el SB-2 de Ramos, produciéndose a continuación un parón a causa de los factores climatológicos, volviendo de nuevo a la caza el día 20, en que serán derribados los italianos “Varesse” y “Massa” a cambio de un Mosca que según la leyenda estaba tripulado por una mujer que es capturada en la Carretera de Extremadura.

La afamada Legión Cóndor alemana protagonizo una ridícula anécdota el 10 de enero de 1937 en la llamada batalla de La Niebla (Carretera de La Coruña). De madrugada, los alemanes hicieron formar a todo personal no imprescindible para los combates aéreos con sus uniformes de gala y en formación cerrada descendieron por la Cuesta de las Perdices, entonando el himno nazi Horst Wessel, en dirección al puente de San Fernando. Alertado por los cánticos, el miliciano Antonio Galindo natural de Pozuelo, lanzo una granada de mano a los pies de la compacta formación que no llego a estallar, pero fue suficiente para romper el marcial desfile, cuyos componentes huyeron en desbandada. No hay testimonios que acrediten sí en su alocada huida emplearon su patético paso de la oca…

Como en el caso de la artillería, la zona de Gran Vía fue la más castigada y también el barrio de Argüelles, las cifras oscilan en una horquilla que oscila entre 4000 y 5000 víctimas entre muertos y heridos. Además de los muchos refugios antiaéreos excavados por la contienda, el más común y afamado fue la línea de Metro que permanecía abierta por la noche en previsión de posibles ataques nocturnos. Sus estaciones no sólo fueron utilizadas con este fin sino como Hospital en el tramo Norte de la Línea 3 o polvorín entre Goya y Diego de León que estalló en 1938. En octubre de 1937 se hizo correr el bulo de que en Usera existía una casa que en su sótano y a través de un túnel del ramal público conectaba con las líneas franquistas. Tras la ocupación se descubrió una fosa común en sus cercanías que contenía 67 cadáveres despojados de toda pertenencia…

Sexta Columna

Con la sustitución en el mando del Ejército del Centro de José Miaja por el coronel Segismundo Casado el 15 de mayo de 1938, se produce un cambio en la actitud del ejército republicano en Madrid. El coronel Casado, de un talante abiertamente anticomunista, plantea ya desde enero de 1939 contactos extraoficiales con personalidades cercanas al franquismo en Madrid, a la hora de tantear una rendición republicana al margen del Gobierno de Negrín, demasiado afín a los comunistas.

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Domicilio del coronel Casado en San Bernardo a escasos cien metros del de Miaja (Foto autor)

Debido a ello y para eliminar a un gobierno molesto, organiza un Golpe de Estado dentro del bando republicano en Madrid entre el 4-12 de marzo de 1939, contando con el apoyo de los sectores anticomunistas o más conciliadores del ejército, Cipriano Mera, el propio José Miaja y de la clase política Wenceslao Carrillo (Padre de Santiago), Julián Besteiro y el que será último alcalde republicano de Madrid, Melchor Rodríguez. Inmediatamente, milicianos comunistas partidarios del Gobierno Negrín responden atacando la Jefatura del Ejército del Centro de Casado, el Búnker del Capricho, que es asaltado militarmente y tomado el 7 de marzo, siendo reconquistado por los casadistas apenas un día después, siendo éste el único momento a lo largo de la guerra en que el Búnker fue testigo directo de combates. En conversación telefónica de Casado y Negrín el primero le anuncia que se ha sublevado:

-Pero contra qué o contra quién?

¡ Contra usted y los comunistas de la Sexta Columna!

Automáticamente, los sectores comunistas, toman posiciones y plantan batalla liderados por Guillermo Ascanio y Luis Barceló, en las plazas de Colón y Cibeles, en el Retiro, en las sedes de las JSU, del PCE, y en los Nuevos Ministerios, donde se produjeron cruentos choques armados, entre los días 7-12 de marzo. Más tarde la lucha se traslada al norte en la zona de Fuencarral, en los Búnkeres de los Dominicos y Alcobendas dónde los comunistas, en inferioridad, se retiran hacía la sierra detonando el Puente de la carretera de Burgos sobre el arroyo de la Vega para dificultar su persecución, su única posibilidad será alcanzar los puertos de Levante.

Una vez dominado el Gobierno, controladas las posiciones militares en Hacienda y en El Capricho, y constituido un Consejo Nacional de Defensa presidido por José Miaja, el Gobierno de Juan Negrín se derrumba con la salida del país del Presidente. Para el 28 de marzo, el Alcalde de Madrid, Melchor Rodríguez cede el poder al capitán Jurídico del Ejército franquista Luis Ávila, quien lo transfiere dos días después, al ex alcalde madrileño Alberto Alcocer. Antes de ello, las tropas casadistas abrieron las puertas de las cárceles para que sus ex camaradas comunistas tratarán de encontrar una más que remota salvación, salvo en una improvisada que se encontraban recluidos más de dos mil de ellos, Franco ordenará su asesinato inmediato en el mismo lugar, aunque la memoria se sus adeptos sólo parece tener neuronas para el recuerdo de Paracuellos del Jarama…

La última castizada

 Mientras se desarrollan los Fets de Maig a la madrileña, en el campo adversario se compite por quién será la primera unidad en entrar y tomar el control. El 8 de marzo las Brigadas 20ª (Caso), 16ª (Lucas) y 18ª (Ríos) realizarán un reconocimiento en Fuerza no autorizado por nadie y cuyo auténtico objetivo era ocupar la ciudad.

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Maxim soviética y Fiat italiana (Foto autor)

El confiado ataque, pues no se prevé resistencia alguna, se producirá en los sectores de Casa de Campo, Zarzuela y Villaverde. La 20ª en el Pardo choca contra la 44BM (Valls) de la 8ª DEP que con un vivo fuego le ocasiona 45 muertos y 229 heridos, la 16ª en la Casa de Campo ataca cerro del Águila y el Club sector defendido por la 53ª BM (Bueno) de la 7ª DEP, otro ataque en el Lago contra la 42ª BM (Sánchez) de la l7ª DEP logra capturar cuatro ametralladoras Maxim en la Casa de los Pozos, a pesar de sufrir 25 muertos y 117 heridos. Por último, el ataque de la 18ª en Villaverde es frenado sin apuros por la 67ª BM (Cela) que le causa 14 muertos 18 heridos. Las reservas, constituidas por las divisiones 14ª (Yagüe) y 74ª (Arias), dispuestas a explotar el éxito, retornan a sus posiciones, tratando en todo lo posible de ocultar está innecesaria matanza y haciendo todo lo posible por no contabilizar las bajas.

La inesperada resistencia republicana que será llevada a cabo por unidades comunistas es responsabilidad de la deserción del bando nacional del teniente coronel Lloro que en la víspera había acudido a la reunión previa al ataque con una monumental borrachera, siendo apartado del mando por su estado. Dispuesto a vengar la afrenta pondrá en aviso a los defensores con todo lujo de detalles. Capturado tras la ocupación, es condenada a Muerte y conmutara la pena por Prisión de la que es liberado en 1944.

Inmediatamente tras la ocupación se amplía el número de prisiones republicanas en la capital hasta alcanzar el número de 20, funcionando hasta cinco consejos de guerra que condenaban a muerte una media de 2500 prisioneros mensualmente, hasta que el devenir del conflicto europeo les aconsejé aflojar su execrable productividad. Los reos eran concentrados en la prisión de Porlier y trasportados en camiones de madrugada a sus cercanos paredones, para sumir a la población en una crónica pesadumbre y desazón por los que en la mayoría de los casos sólo habían querido preservar un modo de vida, en modo alguno perfecta pero sin duda menos traumática de la que de forma vitalicia quieren imponer los uni-criterio, que de tanto en tanto encuentran un gurú que los ilumina por la Gracia de Dios…

Algún Gato, madrileños todos

Tal vez el resumen de lo que fue el callado y seco sufrir del rompeolas de las Españas lo tengamos en Federico García Lorca que, a pesar de que fue asesinado a inicios del drama, supo intuir con su prosa hacía el abismo que nos precipitábamos de forma irremisible ¡Dejadme volver! Quiero morirme siendo amanecer, quiero morirme siendo ayer, quiero morirme siendo manantial, quiero morirme fuera del mar.

Pero a pesar de ese mover de las entrañas del que siente porque vive, no tiene, ni debe limitarse a ser una endogamia tan nuestra eso sí. Por lo que nada mejor que citar los recuerdos de una hoy venerable anciana rusa Galina D., que en 1941 ejercía como jovencísima cuidadora de unos niños refugiados llegados de la lejana y exótica capital de España, que cuando vieron sobrevolar unos pájaros negros, se pusieron al unísono a cavar zanjas en el patio mientras emitían los incomprensibles vocablos “Los alemanes, los alemanes” la abuelita de pelo cano recuerda con viveza la mirada de aquellos niños de cuerpo, pero hombres de mente, una mirada limpia sin odio, pero con la firmeza del que sabe qué hacer y a quién debe su falta de ventura… No se me ocurre mejor forma de honrar la memoria anónima de esos diminutos chulapos o quizás sí, sería cuestión de que al leer este inconexo colofón entonemos todos mentalmente la pegadiza melodía “Cocidito madrileño…” a modo de exorcismo contra los que quieren y a la larga nunca pueden imponer sus credos y servidumbres, sobre en este caso particular un pueblo tan acogedor y jovial, como valiente en una ciudad inigualable.

Operación Utka

Ramón Mercader nació en el seno de una familia burguesa catalana venida a menos tras el fallecimiento de su padre Pablo en 1921. Se trasladará a Francia siguiendo los pasos de su díscola madre Caritat, regresando a la Ciudad Condal tras la proclamación de la República. Ferviente comunista, tenía un aspecto físico imponente, alto, 1,85, dotado de una gran fuerza física y muy carismático. Alternará su militancia con ininterrumpidos romances, destacando el que mantuvo con la inmortalizada miliciana Marina Ginesta.

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Marina Ginesta en el tejado del barcelonés Hotel Colón de Plaza Cataluña

El 19 de julio participará activamente en las luchas callejeras de Barcelona, partiendo a continuación al frente de Aragón con su madre encuadrados en la columna Trueta. Herido en combate, tras su convalecencia se le asignará el mando de la columna Lina Odena que partirá a Madrid luchando en el sector de la Casa de Campo. De regreso a Cataluña formará el Batallón Jaume Graells que se integrará en la División Carlos Marx (27ª DEP). Durante su estancia en Madrid su madre le convence de que pasE al servicio del NKVD soviético permaneciendo en España hasta mediados de la Batalla del Ebro (09/38).

Su siguiente parada es el frívolo París de pre guerra donde se infiltrará en las redes troskystas con sus sobradas artes de seducción, lo intentará con Frida Kalho y finalmente a través de la gringa Silvia Ageloff logrará sus propósitos. En marzo de 1939 Stalin ordena la Operación Pato, es decir, la eliminación de su bestia negra Leon Trosky exiliado en Méjico y en septiembre de ese mismo año ya tenemos a Ramón del brazo de la cándida Silvia. El 20 de agosto de 1940 en el despacho del dirigente, Mercader le asestará un fuerte golpe de piolet que le acarreará la muerte la mañana siguiente. Detenido dijo ser Jacques Mornard y tener problemas de índole personal con Leon, será condenado a veinte años de cárcel.

El Servicio secreto soviético no lo dejará en la estacada y de inmediato organizará la Operación Gnomo para rescatarle, que fracasará por el narcisismo de su madre que alertará con sus exhibicionismos a las autoridades mejicanas. Tras el fin de su cautiverio, previo paso por Cuba, llegará a Moscú siendo condecorado con altas distinciones entre ellas la prestigiosa Héroe de la Unión Soviética, alcanzando el grado de coronel en el ya por entonces KGB. Está enterrado en el cementerio de Kuntsevo muy cerca de Kim Philby, el periodista británico al servicio del siniestro Orlov que hasta logró acreditarse en el Estado Mayor de Franco, siguiendo en su farsa hasta 1964 cuando desde Beirut logrará huir definitivamente tras el Telón de Acero.

Hacía mediados de la década de los 50, será visitado en prisión por uno de sus camaradas de juventud al cual finge no conocer de nada; tratando de refrescarle los recuerdos enumera las luchas callejeras en Barcelona, el caluroso recibimiento del pueblo de Madrid y la sanguinaria lucha en su periferia, pero con un marcado acento francés le reitera una y otra vez que no conoce esas lejanas ciudades y que de esa también lejana guerra sólo sabe lo que leyó en su día en Le Soir, Le Figaro… Descorazonado y abatido avisa a los carceleros de su partida. Cuando la puerta de la celda está a punto de cerrarse, oye a sus espaldas en un perfecto y nítido catalán ¡a tomar por culo!

Bibliografía

La batalla por Madrid, Federico Bravo, Fenicia.

La Guerra Civil española en 50 sitios, José Luis Hernández, Cydonia.

Así cayó Madrid, Segismundo Casado, Talleres Raycar.

Síntesis histórica de la guerra de liberación, Juan Priego, SHM.

Madrid 1936, VVAA, Desperta ferro Contemporánea nº 4.

Arde Madrid, Eduardo Haro, Temas de Hoy.

Así fue la defensa de Madrid, Vicente Rojo, Era.

Tres días de julio, Luis Romero, Ariel.

Tempestad al amanecer, Ernesto Méndez. G del Toro.

Frente de Madrid, José M Martínez Bande, Luis de Caralt.